viernes, 1 de marzo de 2013

El alcohol en la insuficiencia renal crónica


Llega el fin de semana y con él las intenciones de salir de fiesta. Bueno, cada vez menos que nos hacemos mayores, pero aún quedan algunas.  Yo, aparte de algún buen vino o cerveza en ocasiones especiales (como cuando Ernesto y Ana sacan alguna de sus cervezas artesanas YRIA) no bebo más alcohol, pero como no es esa la tendencia española, pues he encontrado un interesante artículo americano que os traduzco y adapto para que podáis aplicarlo con vuestras bebidas favoritas:

(Foto cortesía de www.masclaroqueoscuro.com)


Cuando se trata de beber alcohol, para que cualquier persona pueda beber sin peligro, la clave es la moderación.  Beber demasiado alcohol, incluso para una persona completamente sana, pueden ser causa de enfermedades del corazón, enfermedad del hígado, presión arterial alta y la enfermedad renal, además de muchos otros problemas médicos. Beber alcohol en exceso también puede alterar el juicio, y esto podría interferir con la toma de decisiones relativas a acordarse de tomar los medicamentos y seguir las directrices dietéticas.
Para alguien con riñones sanos, médicos, científicos y estudios recientes sugieren que el alcohol tiene sus beneficios y sus riesgos.
Algunos de los beneficios del consumo de alcohol incluyen:
  •  una disminución en el riesgo de enfermedad cardiovascular
  •  una disminución en el riesgo de diabetes
  • ayuda en la prevención de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias
  • reduce el estrés, la ansiedad y la tensión

En el lado negativo, el consumo de alcohol puede:
  • aumentar la probabilidad de desarrollar presión arterial alta, que es la segunda causa principal de la enfermedad renal
  •  interferir con los medicamentos por lo que es más difícil controlar la presión arterial alta y por ello pone en riesgo los riñones
  • causa micción más frecuente, que puede conducir a la deshidratación
  • evita que los riñones puedan mantener un equilibrio adecuado de líquidos y minerales del cuerpo
  • daña las células renales cambiando la estructura y función de los riñones


Dietas renales y alcohol
El consumo moderado de alcohol puede ser bueno para las personas con enfermedad renal crónica que no están en diálisis. Sin embargo, lo mejor es consultar primero con el médico o dietista renal para determinar si el alcohol es seguro para tu caso particular. Si fuera el caso, su equipo médico te aconsejará sobre los tipos y cantidades que son perfectos para ti.
En el caso de la diálisis, el consumo de alcohol puede ser permitido, pero debe ser contado dentro de su asignación normal de líquidos y la dieta y los medicamentos deben ser tomados en consideración. Coméntalo con médico o dietista renal antes de beber para saber si el alcohol tendrá un impacto negativo en tu salud.
Para las personas con diabetes y enfermedad renal crónica, la toma de alcohol puede ser segura si se tiene el nivel de azúcar en la sangre bajo control. Después de consultar con su médico o nutricionista y obtener el visto bueno para beber, se recomienda que usted beba con las comidas. El alcohol con el estómago vacío puede causar que los niveles de azúcar en sangre caigan en aquellos con diabetes. Los ingredientes adicionales en las bebidas mezcladas pueden añadir carbohidratos que deben ser considerados. Es decir, deberías adaptar la toma de alcohol en su plan de comidas.
El alcohol no tiene ningún beneficio nutricional, pero sí tiene calorías. Y las calorías de las bebidas alcohólicas suman rápidamente. Asegúrate de tener esto en cuenta al planificar sus menús diarios.
Algunos medicamentos, tanto recetados como de venta libre, pueden interactuar con el alcohol. Esta interacción puede hacer que los medicamentos no funcionen correctamente. Existen otros medicamentos que pueden causar que su nivel de alcohol en la sangre se eleve. Revise las etiquetas de medicamentos y pregúntele a su doctor o farmacéutico para asegurarse de que el alcohol no es perjudicial con su medicamento.
Composición de las bebidas alcohólicas
Además de alcohol, calorías y líquido, en las bebidas que contienen alcohol se debe evaluar el contenido de sodio, potasio y fósforo. A menudo los ingredientes que adjuntamos en las bebidas mezcladas añaden cantidades indeseables de estos minerales. La siguiente tabla ofrece información sobre los nutrientes en algunas bebidas comunes.

Bebida
Cantidad
Calorías
Proteínas (g)
Carbohid. (g)
Sodio (mg)
Potasio (mg)
Fósforo (mg)
Cerveza
Tercio
146
1.0
13
18
89
43
Cerv. Light
Tercio
99
0.7
5
11
64
43
Vino tinto
15 cl
106
0.3
3
7
165
21
Vino blanco
15 cl
100
0.2
1
7
118
21
Cava
15 cl
100
0.1
1
7
118
21
Martini
1 cocktail
133
0
0
2
12
2
Whiskey
1 dedo
97
0
0
0
1
0
Gin, Vodka
1 dedo
97
0
0
0
1
2
Ron
1 dedo
97
0
0
0
1
2

Mezcla
Cola
18 cl
76
0
21
3
0
26
7 Up
18 cl
75
0
18
32
0
0

Los niveles seguros de consumo
Las guías alimentarias del gobierno federal para los estadounidenses definen como consumo moderado de alcohol:
Una bebida al día para las mujeres y las personas mayores
Dos bebidas por día para los hombres
Los límites son diferentes para hombres y mujeres, porque los hombres suelen pesar más y el alcohol se procesa de manera diferente por los dos sexos. Las mujeres tienden a tener una reacción más fuerte a alcohol. Una de las razones es que las mujeres tienen menos agua en sus cuerpos, por lo que el alcohol se vuelve más concentrado. El riesgo de enfermedades relacionadas con el alcohol (por ejemplo, enfermedad del hígado) también es mayor en las mujeres que en los hombres.
Equivalencias como una bebida y cada uno contiene la misma cantidad de alcohol:
1 tercio de cerveza
15cl de vino
4cl de bebidas espirituosas destiladas (whisky, bourbon, whisky, vodka, ginebra, tequila, ron). 

Beber o no beber
El consumo de alcohol en general se puede hacer de manera segura con moderación, incluso si tiene una enfermedad renal crónica, enfermedad renal terminal o diabetes. Ten cuidado, sin embargo, si tienes la presión arterial alta. Además, hay que ser conscientes de los ingredientes y el contenido de nutrientes de la bebida que elijas para beber. Siempre consulta con tu médico o dietista renal para asegurarse de que puedes  beber alcohol. También te permitirá saber la cantidad adecuada para ti, así podrás disfrutar de una bebida alcohólica ocasional y mantenerse seguro y saludable.

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